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La vez en que dos monjas robaron para jugar en el casino

Liana Ramos 15 noviembre 2019 - 05:13:42
Monjas ladronas

El concepto que la mayoría de las personas tienen sobre las monjas es bastante positiva: mujeres que dedican su vida a su religión. Sin embargo, nunca hay que olvidar que siguen siendo personas y que, como tal, pueden ser tentadas a cometer actos completamente criminales.

Dos monjas robaron más de $500.000

A final del año 2018, un colegio católico de California admitió en una carta lo que ya se venía sospechando desde hacía meses: un par de las monjas que trabajaban en la institución habían robado dinero.

Quizás, al ser monjas, pienses que estas habían decidido convertirse en una especia de Robin Hood y que ese dinero estaba destinado para las personas menos afortunado en una de las regiones más ricas de los Estados Unidos.

Sin embargo, esto no podría estar más lejos de la realidad. Las dos mujeres (una era, incluso, la directoria) robaron más de medio millón de dólares para disfrutar de grandes viajes y hasta jugar en el casino.

Descubiertas por una inspección de rutina

Medio millón de dólares es una gran suma, pero resulta menos sorprendente cuando se comenta que estas dos monjas robaron a la institución por más de una década sin que nadie se diese cuenta.

Las monjas

Como es habitual en estos casos, todo cambió por un pequeño golpe de suerte: un representante del colegio pidió un comprobante de su pago. Al buscarlo, los encargados se dieron cuenta que había sido ingresado en otra cuenta bancaria.

Después de esto, se ordenó una auditoría completa, la cual rebeló (a pesar de los intentos de la monja directora de eliminar la evidencia) lo que ya se había sospechado: un robo inmenso a las arcas de la institución.

Sin cargos para las culpables

Para el disgusto de la gran mayoría de los representantes, no se presentaron cargos penales a ninguna de las dos monjas. Sin embargo, estas fueron separadas por parte de la archidiócesis.

"Robaron más de medio millón de dólares para disfrutar de los casinos."

Esta última, además, se comprometió a devolver el dinero robado; aunque muchos creen que la cantidad fue mucho mayor, ya que no se tomaron en cuenta ninguna clase de pagos en efectivo.

Sin duda una historia muy cómica (con excepción de los involucrados), que demuestra que incluso las personas más inocentes pueden cometer horribles crímenes.

¿Y tú? ¿Te fiarás la próxima vez que tu Iglesia local organice una rifa?

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